
Los hábitos de consumo de agua están cambiando en oficinas, centros educativos, hoteles, aeropuertos y otros espacios de uso colectivo. En este contexto, Canaletas refuerza su apuesta por fuentes y dispensadores diseñados para mejorar la higiene, reducir el consumo energético y limitar la utilización de envases de un solo uso.
La compañía catalana, que cuenta con fábrica propia en El Prat de Llobregat y celebra seis décadas de trayectoria, dispone de un catálogo de más de 50 referencias. Su oferta incluye fuentes conectadas a la red, equipos para el llenado de botellas reutilizables, modelos con sensores o pedales y soluciones capaces de dispensar agua fría, natural, caliente o con gas.
Según explica la empresa, el desarrollo de estos equipos responde a una demanda creciente de puntos de hidratación más seguros, sostenibles y adaptados a las características de cada instalación.
Higiene y sistemas sin contacto
Uno de los principales ámbitos de innovación de Canaletas es la reducción del contacto durante el uso de las fuentes. La compañía ha desarrollado surtidores patentados y sistemas con sensores que activan el suministro únicamente cuando detectan una botella u otro recipiente frente al dispensador.
Estos equipos incorporan además mecanismos de seguridad que interrumpen la salida del agua cuando permanece abierta durante demasiado tiempo, contribuyendo a evitar consumos innecesarios.
“La forma más higiénica de beber agua es desde un surtidor donde el agua sale de abajo hacia arriba”, señala Jordi Morera, director general de Canaletas, quien destaca que un diseño correctamente protegido evita que los labios o las botellas entren en contacto con el punto de salida del agua.
Equipos reparables y de larga duración
La sostenibilidad también se refleja en los materiales y en la vida útil de los equipos. Canaletas fabrica fuentes con estructuras interiores y exteriores de acero inoxidable y ha introducido sistemas de refrigeración más eficientes, capaces de reducir el consumo energético y aumentar la capacidad de enfriamiento.
La empresa defiende asimismo un modelo basado en la reparación y el mantenimiento frente a la sustitución de los equipos. Según Canaletas, una fuente correctamente conservada debería superar los 20 años de funcionamiento y puede alcanzar una vida útil de entre 40 y 50 años.
Este planteamiento se apoya en un servicio técnico propio que permite detectar posibles mejoras e incorporarlas posteriormente al diseño de nuevos modelos.
Crecimiento en nuevos mercados
La resistencia y la capacidad de personalización de sus soluciones han favorecido la expansión de Canaletas en Europa, el norte de África y Oriente Medio, donde la compañía desarrolla proyectos ajustados a especificaciones y normativas concretas.
Entre los mercados más recientes destaca el sector naval. Algunas navieras están sustituyendo el consumo de botellas de agua mineral por fuentes equipadas con sistemas de filtración, una alternativa que permite reducir residuos y costes y garantizar el suministro de agua a bordo.
Fuentes de agua conectadas
De cara a los próximos años, Canaletas trabaja en la incorporación de inteligencia artificial y sistemas conectados tanto en sus procesos de fabricación como en sus productos.
La compañía ya está introduciendo funcionalidades que permiten conocer datos sobre el consumo de agua, las necesidades de mantenimiento o el momento en que deben sustituirse los filtros.
Con estas soluciones, Canaletas busca combinar su experiencia en la fabricación de fuentes de agua con nuevas herramientas orientadas a facilitar un consumo más eficiente, seguro y responsable.




