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Vending, OCS y Horeca

Los bares retiran 13.000 máquinas de tabaco

tabaco

En el último año los bares han cerrado cerca de 13.000 máquinas expendedoras de tabaco después de que a finales de 2015 Hacienda sancionara a los fabricantes por estar pagándoles a cambio de información sobre sus ventas. Según los datos de la Asociación Española de Puntos de Venta con Recargo (AEPVR), actualmente quedarían unas 155.000 máquinas respecto a las 168.000 de 2015, tal como publica el diario El Economista en su edición digital

Daniel López, presidente de la AEPVR, alerta de que se trata de un grave problema, porque “las máquinas de vending son una barrera natural contra el contrabando de tabaco y su retirada del mercado, sin duda, favorece el aumento de venta ilegal de cajetillas“.

De hecho, según los últimos datos elaborados por Ipsos, el contrabando del tabaco ha aumentado por primera vez desde 2014 y se situó así al cierre del año pasado en el 9,2%. Este repunte eleva a las arcas públicas por el fraude fiscal hasta 828 millones de euros.

Aunque López reconoce que del total, entre un 1 y un 1,5% de las máquinas que se han retirado no es por la falta de rentabilidad, sino directamente por el cierre del establecimiento, alerta también de que se está produciendo un nuevo fenómeno, que es la venta directa a mano en el bar de forma ilegal.

Inspecciones y multas

El problema radica en que la ley obliga a mantener un principio de neutralidad tanto en el estanco como en los puntos de venta con recargo a través de las máquinas. Unos y otros deben mantener así un equilibrio y ajustar la oferta de forma proporcional a las marcas más vendidas. El Comisionado del Mercado de Tabacos, el organismo dependiente de Hacienda que regulaba el mercado, entendía sin embargo, que al cobrar de la industria por información sobre sus ventas, los propietarios de las máquinas estaban primando determinadas marcas de cigarrillos, lo que acarreó la imposición de sanciones tanto para los hosteleros como para la industria.

La AEPVR denuncia, sin embargo, que se carece de un marco legalen el que las empresas operadoras del segundo canal (los propietarios de las máquinas) y los fabricantes de tabaco puedan seguir colaborando, tal y como lo venían haciendo desde el año 1998“. De hecho, en un escrito remitido en noviembre de 2015 al Comisionado, la asociación exponía ya con detalle cómo “la falta de unas reglas de juego claras y transparentes es la causa directa de la ruptura unilateral de los acuerdos de colaboración de las tabaqueras con las empresas de vending de tabaco“.

La AEPVR, que está preparando una denuncia contra el anterior presidente del Comisionado, Juan Luis Nieto y el responsable de Inspección, Manuel Cuevas Sedano, por una posible dejación de funciones, asegura que la ruptura de estos contratos ha provocado ya la desaparición de 600 empleos.

En el último año los bares han cerrado cerca de 13.000 máquinas expendedoras de tabaco después de que a finales de 2015 Hacienda sancionara a los fabricantes por estar pagándoles a cambio de información sobre sus ventas. Según los datos de la Asociación Española de Puntos de Venta con Recargo (AEPVR), actualmente quedarían unas 155.000 máquinas respecto a las 168.000 de 2015, tal como publica el diario El Economista en su edición digital

Daniel López, presidente de la AEPVR, alerta de que se trata de un grave problema, porque “las máquinas de vending son una barrera natural contra el contrabando de tabaco y su retirada del mercado, sin duda, favorece el aumento de venta ilegal de cajetillas“.

De hecho, según los últimos datos elaborados por Ipsos, el contrabando del tabaco ha aumentado por primera vez desde 2014 y se situó así al cierre del año pasado en el 9,2%. Este repunte eleva a las arcas públicas por el fraude fiscal hasta 828 millones de euros.

Aunque López reconoce que del total, entre un 1 y un 1,5% de las máquinas que se han retirado no es por la falta de rentabilidad, sino directamente por el cierre del establecimiento, alerta también de que se está produciendo un nuevo fenómeno, que es la venta directa a mano en el bar de forma ilegal.

Inspecciones y multas

El problema radica en que la ley obliga a mantener un principio de neutralidad tanto en el estanco como en los puntos de venta con recargo a través de las máquinas. Unos y otros deben mantener así un equilibrio y ajustar la oferta de forma proporcional a las marcas más vendidas. El Comisionado del Mercado de Tabacos, el organismo dependiente de Hacienda que regulaba el mercado, entendía sin embargo, que al cobrar de la industria por información sobre sus ventas, los propietarios de las máquinas estaban primando determinadas marcas de cigarrillos, lo que acarreó la imposición de sanciones tanto para los hosteleros como para la industria.

La AEPVR denuncia, sin embargo, que se carece de un marco legalen el que las empresas operadoras del segundo canal (los propietarios de las máquinas) y los fabricantes de tabaco puedan seguir colaborando, tal y como lo venían haciendo desde el año 1998“. De hecho, en un escrito remitido en noviembre de 2015 al Comisionado, la asociación exponía ya con detalle cómo “la falta de unas reglas de juego claras y transparentes es la causa directa de la ruptura unilateral de los acuerdos de colaboración de las tabaqueras con las empresas de vending de tabaco“.

La AEPVR, que está preparando una denuncia contra el anterior presidente del Comisionado, Juan Luis Nieto y el responsable de Inspección, Manuel Cuevas Sedano, por una posible dejación de funciones, asegura que la ruptura de estos contratos ha provocado ya la desaparición de 600 empleos.

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